
Era puro coraje y ambición, para recordar será la etapa en el Tour’71 cuando Luis Ocaña se escapaba en los Alpes dejando atrás a todos y Merckx incombustible tiraba solo de un pelotón de 80 hombres sin ni un solo relevo y cedía más de 8 minutos. El director de Ocaña al ser preguntado si el Tour estaba sentenciado no las tenia todas consigo y decía: "Me pregunto si lo que Merckx ha hecho atrás, con 80 corredores a su rueda, no es más importante que los ocho minutos ganados por Ocaña". Al día siguiente Merckx atacaría con su equipo al completo y recortaría unos 2 minutos pero durante el trascurso de una etapa, Ocaña sufriría una caída al ser arrollado por Zoetemelk y tuvo que ser evacuado en Helicóptero. Merckx terminaría la etapa entre lagrimas y preocupado por el estado de Ocaña. Dice la leyenda que en 1971 durante la París-Niza, que el belga se puso a silbar y el español Ocaña se acercó y le dijo: “Silba ahora que puedes. Llegarán días en que no puedas hacerlo. Yo me encargaré de que esos días lleguen”.

Muchas mas gestas realizo el Ogro, como también era conocido, entre ellas la que ocurriría en una etapa que pasaba por el Peyresourde, el Aspin, el Tourmalet y el Aubisque y continuaba unos 70kms mas hasta meta, muchos pensaban en el sprint, y Merckx afirmo la tarde antes: “Cuando los demás lleguen a Mourenx yo ya me habré duchado”. Merckx ataco en el Tourmalet y los dejo a todos, tenia aquel Tour atado pero se lanzo en solitario durante 140kms, llego con 8 minutos de ventaja.

Pero como a todos les llega su final y el final del dominio de Merckx llego cuando intentaba lograr su sexto Tour y se lo impidió Bernard Thevenet.
La contrarreloj en Peñafiel de 46kms. El canibal hubiera ganado si o si.
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